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lunes, 26 de diciembre de 2011

2011, ¿en qué me has convertido?

Siempre que acaba un año, pienso que ha sido el que más ha cambiado mi vida, pero tú te has pasado. Lo has cambiado todo.

Cuando empezaste ese 1 de enero, me planteé muchos objetivos que, por supuesto, no cumplí como esperaba. Sólo pedí que todo fuera bien, pero se te fue de las manos, querido 2011.

Me has regalado tanto... Has hecho que sienta por un momento qué es ser publicista, qué es formar parte de una agencia y qué es la imaginación. Me has enseñado más anuncios que ningún otro año, algunos tan intensos que hasta me han hecho llorar. Y me has hecho soñar que algún día yo haré algo así.

A veces me has tratado a las patadas, pero ya sé que un año no puede ser entero de color rosa. Aún así, gracias a tus días grises, he aprendido a ver los días azules con más intensidad.
Me has llenado de energía con vídeos de festivales de música; de ilusiones, de proyectos de futuro, y de frases ingeniosas. Me has traído una cantidad de vídeos casi infinita.

Me has puesto en el camino a personas que no quiero que salgan de él. ¿Cómo has hecho para que nos encontráramos así, de pronto, viendo una película en clase de Teoría de la Comunicación? ¿Por qué no antes? ¿Por qué no después? Son misterios, me temo, que nunca podrás explicarme. Pero lo cierto es que lo hiciste. Me trajiste de vuelta. Has tenido la gran suerte de ver quién era, y quién soy ahora.

Me has enseñado lo que es la determinación, las obligaciones y las decisiones difíciles. Pero a cambio me has regalado tantas sonrisas que no sé ni dónde ponerlas.

Me has traído a mis amigos de vuelta. Algunas cosas nunca cambian, a pesar de lo que otros años me dijeran. Tú me has hecho ver lo que perdí, lo que he recuperado y lo que quiero.

No me has llevado a demasiados sitios especiales, pero has hecho que muchos lo sean para mí. Has creado magia. Me has traído una cama con millones de sueños y decenas de recuerdos.

Quería darte las gracias, pero no sé si realmente es tuyo el mérito. Tampoco sé si es mío, si es de los demás o si es puro azar.

De todas formas, 2011, no te preocupes porque no voy a olvidarte. Has sido un gran año. Sólo espero que enseñes a 2012 todo lo que me has hecho reír, para que pueda inspirarse.

martes, 25 de octubre de 2011

Ad Men.


"La publicidad se basa en una cosa: la felicidad. ¿y saben lo que es la felicidad? La felicidad es el olor a coche nuevo. Es carecer de miedos. Es una enorme valla publicitaria al lado de la carretera que afirma a gritos que hagas lo que hagas está bien. "





domingo, 9 de octubre de 2011

Lessons from life.

¿Hasta qué punto nos afectan las cosas malas que nos ocurren?

Dicen que las experiencias te forman como persona. Sin embargo, no podemos saber con seguridad si un acontecimiento determina el resto de nuestras vidas. Una sola caída, y no volvemos a subir a aquel tobogán. Una decepción y no volvemos a confiar. Un desamor y no volvemos a enamorarnos. Nos encanta decir: "esta es la última vez que...". Eso es obstinación. Es empeñarse en cambiar algo en nuestro interior por puro capricho innecesario.

Los obstáculos se vuelven enseñanzas, dicen, pero ¿de veras aprendemos?
Sí, en ocasiones aprendemos, a veces la vida nos enseña de la forma más dura, pero... ¿eso se mantiene para siempre? ¿O al final volvemos a nuestros inicios inevitablemente? ¿Entra en juego la esperanza al cabo de un tiempo, empujándote a olvidar esas enseñanzas que coartan tus acciones? Ante esto último, creo que sí.  Afortunadamente, si no nos obcecamos, lo malo se olvida, y resurge ese espíritu de niño, esa inocencia tan necesaria para vivir. Todo se cura y, aunque podamos ver las cicatrices, es bueno correr el riesgo de tener unas nuevas. Porque si hay algo seguro, es que nada es igual cuando se repite. Cada instante es diferente, por tanto nunca es seguro que vaya a acabar mal.

La otra opción es mantenerse firme. Aprender y no olvidar. Pero, ¿es lo correcto seguir transformados en alguien que no se parece en nada a lo que fuimos o queremos ser, y que pase tanto tiempo que olvidamos incluso aquello que nos hizo cambiar? No creo que merezca la pena. De esa forma se cierran demasiadas puertas en tu vida. Por supuesto, hablo de cambiar cuando en realidad no es lo que queremos. Está claro que muchas veces cambiamos, dejamos de hacer cosas, porque eso es lo que sentimos que hay que hacer. Y en ese caso, es más que necesario. Al fin y al cabo, cuando sientes que debes hacer algo, sueles estar en lo cierto.

Se supone que todo lo que nos ocurre nos sirve para aprender a vivir. Como es obvio, no dejan de ocurrirnos cosas, por tanto es inevitable aprender algo de cada día, de cada momento. En mi opinión, un momento no marca el resto de tu vida. Tú decides si ese instante lo cambia todo. Está en tus manos aprender de ello sin dejar de ser quien eres, o dejar que las circunstancias te absorban para convertirte en alguien a quien tu verdadero "yo" odiaría.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Bonds.

Me da miedo que ya no exista nada que una a las personas.

Hace unas décadas, un beso lo significaba todo. Parecía lógico que el matrimonio fuera el lazo eterno. Los hijos eran, son y serán el vínculo definitivo, pero ni siquiera ellos consiguen mantener esa unión en ocasiones. ¿Qué le queda al amor para mantenerse vivo? ¿Cuál es la fórmula?

¿Es porque al ser algo que empieza con tan poca lógica, si acaba es de la misma forma? Ni siquiera los que lo sienten pueden explicarlo.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Unavoidable.

La gente dice que su objetivo en la vida es ser feliz.

Pero miente. No busca la felicidad. Busca sufrimiento, lágrimas y dolor, porque cree que al final todo se compensa. El mundo se empeña en crear historias imposibles, en estirar lazos que hace tiempo que se rompieron. Y sigue agarrado a lo que cree que es la felicidad.

Aún así, sé que esa obstinación por seguir en algo que no va a ningún sitio es inevitable, ya que, al fin y al cabo,  no hay lugar para el cerebro en este tipo de decisiones.

martes, 23 de agosto de 2011

"A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo. Nunca se les ocurre preguntar: '¿Qué tono tiene su voz? ¿Qué juegos prefiere? ¿Le gusta coleccionar mariposas?'. Pero en cambio preguntan: '¿Qué edad tiene? ¿Cuántos hermanos? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre?'.

Solamente con esos detalles creen conocerle."


El Principito.

Porque siempre se nos olvida recuperar esa esencia de niños que nos permite soñar.


viernes, 19 de agosto de 2011

Caresse sur l'océan.

Siempre intentamos recordar caras, voces, palabras... Pero en mi opinión, una de las cosas más importantes es el tacto.

¿Cómo olvidar una caricia? Ese tipo de caricia que te pone la piel de gallina, ya sea en el brazo, en la cara, en la espalda...

Y si son tan esenciales para mí es por la sonrisa que se está empezando a dibujar en tu cara cuando lees esto. Ahora cierra los ojos y recuerda los abrazos. Los besos. Las caricias. Cuando realmente sientes algo por alguien, se nota en el tacto.

domingo, 14 de agosto de 2011

Summertime.

Perdón. Olvidaba que es verano. Prohibido pensar.

Esta es la estación del calor, de mojarse, de bailar y cantar cada vez que suena una canción. De no ponerse pantalones largos.

Pero, sobre todo, es la estación de las solrisas. Sí, solrisas. Y a mí me encantan.


jueves, 11 de agosto de 2011

Antídotos.

¿Cuál diríais que es la antítesis del amor?

Yo siempre había pensado en el odio. Sin embargo, hoy he leído que algunos expertos consideran que es el miedo. Mirándolo así, tiene lógica.

Y aún más lógica tiene que yo no lo vea sentido al amor por el miedo, ya que es igual de ilógico que el miedo al amor. Las antítesis no deberían relacionarse de esa forma. Aún así, puedes aprender de alguien que sea opuesto a ti; es más, es necesario. Un punto de vista radicalmente opuesto puede cambiar el resto de tu vida. Puede enseñarte la otra cara de las cosas. Te ofrece otra alternativa.

Y así, a la hora de elegir, creerás que sabes lo que dejas atrás. Aunque en realidad nunca tendrás la certeza de que sea así. Esta inseguridad que da vida al miedo es parte de nosotros. Lo único que podemos hacer es contrarrestarlo. Y ya sabemos cuál es su opuesto.


jueves, 21 de julio de 2011

Jump.

Es sólo un minuto. En ese instante, sabes que estás en una encrucijada y que si no eliges bien, vas a lamentarlo el resto de tu vida.

Sientes vértigo, sientes como algo tira de tu estómago. Entonces sabes que deberías hacerlo. Que deberías saltar. Pero también sientes como el miedo se apodera de tus pies, haciéndote retroceder. En ese momento, esos segundos eternos, piensas en todo lo que podría salir mal.

A veces es mejor saltar. Gritar. Olvidar tu mente. Centrarte en tu cuerpo y conservar sólo una frase: "esto podría salir bien".

lunes, 18 de julio de 2011

Life.

Hace algo más de un año escribí esto:

¿Cómo algo tan perfecto puede estar tan mal hecho? El cuerpo humano... ese gran desconocido dentro del que vivimos. Es tan ridículo como fascinante. ¿Por qué no podemos vivir para siempre? Creamos cosas para no poder disfrutarlas. Hacemos cosas que no sirven más que para quitarnos nuestro preciado tiempo. ¡Cosas que no nos gustan! ¿Es eso lógico? Nos ordenan lo que debemos hacer, y nunca llegamos a disfrutar un día entero, a veces por nuestras propias trabas. No puedo cumplir mis sueños, porque son efímeros, y cuando pudiera, ya no querría.
Todo lo dejamos escapar.
En especial, el tiempo. Y el amor.

Todos nos paramos a pensar alguna vez en qué hay después de la vida. Bueno, en realidad yo nunca me paro a pensar en ello. Intento que sea una verdad innegable, pero que me permita seguir soñando.

La verdad es que me da miedo. Y con las cosas que me dan miedo tengo dos opciones: pensarlas a fondo o dedicarles un segundo. Prefiero lo último. Al fin y al cabo, ¿merece la pena pensar en algo en lo que no podrás pensar cuando llegue?

jueves, 14 de julio de 2011

Hearts.

El otro día me vino una pregunta a la cabeza:

"¿Cómo puede cambiar tanto un corazón?"

Pero en realidad, pensándolo bien, no es que los corazones cambien. Sólo evolucionan, se adaptan, intentan sobrevivir.

Y no importa el tiempo que tarde en hacerlo, porque un corazón no sabe si han pasado minutos, horas, días o meses. Sólo entiende de escalofríos, de sonrisas y de dolor. No puede ver, se guía únicamente por instintos, intuiciones, sensaciones...

Quizás sólo necesita un minuto o un segundo para darse cuenta de todo. Y no sirve de nada que el cerebro intente hacerle entrar en razón. El corazón reacciona cuando quiere hacerlo.

lunes, 11 de julio de 2011

N.


Porque él siempre dice que no le gusta mirar a la cámara, que es mejor que parezca que no estás posando. Porque me encanta escucharle hablar del pasado, un pasado difícil, lleno de pobreza y de hambre, pero también de juegos, sonrisas y canciones.

Porque sabe bailar tango, le encanta montar en bici y lee novelas históricas. Porque ve "Saber y Ganar" y los documentales de la 2.

Porque se enfurruña, pero yo le entiendo porque he heredado su mismo tipo de cabreo.

Básicamente, porque es mi abuelo, hoy es su cumpleaños y sé que no leerá esto, pero a veces no se trata de hacer algo para alguien, sino para uno mismo. Con el corazón.


jueves, 7 de julio de 2011

So kiss me.

¿Por qué se harán las cosas esperando algo a cambio?

Es verdad que siempre se debe dar algo a cambio, pero ese algo puede ser una sonrisa, un beso o una caricia. Tan simple como eso. Y muchas veces ni nos fijamos. Pero lo que deberíamos hacer es sentir un poco más y dejar de medir tanto las cosas.

Es maravilloso recibir un beso, pero mucha gente se pierde la sensación que se tiene al darlo.



miércoles, 6 de julio de 2011

Spoiled.

I wonder if parents ever think of their sons as people, and not a part of them. Being impartial would be the solution to soooooo many problems...



martes, 5 de julio de 2011

Because trying is winning.

El dolor se olvida.

Por eso el ser humano tropieza tantas veces con la misma piedra. Por eso lo intenta una y otra vez, y vuelve a levantarse aunque vuelva a fracasar. Porque se olvida de lo que sintió al caerse.

Algunas veces son las cicatrices las que nos impiden correr nuevos riesgos. Sin embargo, en otras ocasiones conseguimos borrarlas, o quizás ocultarlas para poder seguir adelante. Sólo hay que encontrar esa mano que las tape.


Adoro esta canción, por cierto.

it's been a while since everyday and everything has felt this right...

viernes, 1 de julio de 2011

Beauties varias. (Getting physical part II).

Volviendo al tema del físico, hoy se ha sentado frente a mí una chica en el tren. Una chica guapa, para qué negarlo.

Y algo en mi cabeza me ha susurrado: "¿envidia?". ¿Envidia? ¿Por qué queremos ser como otra persona? Muchas operaciones de estética se basan en conseguir "la nariz de ésta o aquella otra...". Quizás me parecieran más bonita su nariz, su boca o sus dedos de los pies, pero ella es ella. Y yo soy yo. Y copiar a alguien no es algo de lo que enorgullecerse, la verdad.



Es cuestión de saber sacarse partido. De mostrar tu lado bueno, porque eso es lo que la gente verá. Y no es que importe demasiado... pero todos sabemos que un cumplido o un piropo alimentan el alma mucho más de lo que queremos reconocer.

P.D.: En la foto, Marion Cotillard, otra guapa entre las guapas para mi gusto.

jueves, 30 de junio de 2011

Every second counts, 'cause there's no second try.

La de cosas que me habré perdido por haber pensado: "yo no lo hago si antes no lo hace la otra persona", "yo eso no lo digo hasta que no me lo digan".

Es lo que tiene recibir sin tener la intención de dar. Vivir sin riesgos. A medias.

Es que la vida vale más cuando tienes el valor de enfrentarla.


Leave no stone unturned, leave your fears behind.

'Cause the hands of time are never on your side...

miércoles, 29 de junio de 2011

Change the world.

La verdad es que me gustaría ser esa mujer con determinación de la que hablan las canciones y que aparece en las películas. Y no sólo en las películas. Esa que salva a quien le importa, que cambia a las personas y que no duda al hablar.

Aunque... quién sabe. La mayor parte de las veces desconocemos nuestra fuerza.


martes, 28 de junio de 2011

Shut up & listen to you.

Me gusta el silencio. No en cantidades industriales, pero no me importa quedarme sola de vez en cuando.

Conozco a mucha gente que odia quedarse sola. Yo creo que lo que quieren evitar es escucharse a sí mismos, quizás porque tienen miedo de lo que puedan oír.

Aún así, ya lo decía Moccia, resulta muy difícil escapar al propio silencio. Lo dijo hasta un sabio japonés: puedes escapar al ruido del río y de las hojas al viento, pero el verdadero ruido está dentro de ti.




lunes, 27 de junio de 2011

Burning on the inside.

Yo tenía un profesor que decía que odiaba el pasado. Que hacía muchas fotos, pero no podía ver ninguna.

Creemos que nadie ha vivido tanto sufrimiento como nosotros. Que nadie se ha enfrentado nunca a una situación como la nuestra. Pero lo cierto es que todo el mundo tiene su pasado doloroso. Yo también he tenido mi dosis de tristeza, como todos.

A lo mejor las lágrimas sí que son limitadas.

Arrastramos demasiadas cosas malas con nosotros mismos. Demasiado frío que nos cala mucho más que la piel.





Pero ahora no puedo tener más calor. Y no es culpa del tiempo.

domingo, 26 de junio de 2011

But I set fire to the rain.

A veces no entiendo a esa clase de gente que se empeña en que las cosas no cambien.

Cuando su grupo favorito cambia de estilo, ya son unos traidores. En ocasiones es necesario adaptarse a los nuevos tiempos, dar otro aire a las cosas... aunque por ello recibas críticas. Nunca llueve a gusto de todos, o eso dicen.

No me gusta demasiado afirmar cosas sobre el futuro, pero creo que ahora que el verano está más que asentado, este blog sufrirá algún cambio que otro. Quizás mi tiempo de parrafadas se está extinguiendo. Quizás no.

Pero, como bien leí una vez, supongo que no hay otro modo de convencerte que el tiempo. Sólo así sabré si hoy empieza otra etapa o sólo era una idea transitoria más.

De momento, aquí dejo una voz que se me ha quedado grabada en el poco cerebro que me ha dejado este sol.


jueves, 2 de junio de 2011

Let them speak.



“Mr. and Mrs. Dursley, of number four, Privet Drive, were proud to say that they were perfectly normal, thank you very much.”

“Era ya de noche, una noche de finales de mayo, y un chico de trece años subía en bicicleta por una carretera comarcal bordeada de altas coníferas, de regreso a su casa, una granja junto a un pequeño bosque.”

“My mother drove me to the airport with the windows rolled down.”


That’s how my 3 book crushes began. So simple. Like there’s nothing special in the story, like nothing can make you keep reading.

Books are ...
What?
For me, some of them have been an opened door to another world, and not necessarily a fictional one. Sometimes they show us new feelings, new meanings to a real situation.
Just like a song, they help you understand so many things that happen in your life...
You can fall in love with a character, you can hate it, you can learn to understand what he/she goes through... and when the story’s over, it really never is, because it’s been so long since you first started reading, that it’s part of your life now.
If you feel something when you’re reading, that means the story’s already yours. You have lots of memories from something that you’ve never really experienced, but it hurts like you did.

How is it possible to have feelings for something you haven’t lived?


It’s as simple as this: you meet the character like a total stranger, trying to remember what he/she looked like, but inwardly inventing his/her own appearance. Most of the main female characters I’ve read about ended up looking like me in my mind. That’s why it’s hard for me to let go of the story. Because deep inside I’ve seen myself doing magic, lost in the woods, or running in a tower with a sword made of fire on my right hand.

After a while, you already sort of know what the character is going to do in almost every situation, and then, right there, when you didn’t expect it, he or she does something that is totally out of character. The truth is, however, that it’s not out of character, it’s out of what YOU would’ve done. At that point, you realise you’re trapped in the book, somehow.

I normally read the books I love more than 2 or 3 times. Some people don’t understand why. They’ve told me that I already know the story, that there’s no mistery in reading it again. For me, every time I read a novel again, it tells me something different. It also happens with music. Maybe you love that song because it describes perfectly your situation, but after a few months, if you listen to it again you have to put yourself in a different perspective. And the result is amazing. Same thing with books. Maybe that character you’ve always hated starts to look different after a few times... And maybe that ideal love that you read about becomes completely nonsense to you now.

A book is not only a situation in a place with some people interacting. It’s a thought, a feeling, a way of coping with things, a solution or a problem. It can be your ruin or your blessing. It can save you from your worst day, or it can make it even worse.

But it’s not in my nature to regret anything I’ve done, so those books are not an exception.

I lived through them, thinking about their stories, and they caused me pain and several arguments with people in real life, but they also gave me more life than I could ever dream of. And I keep living.

lunes, 16 de mayo de 2011

Flawless dreams. Part II

Cada persona ve el mundo de una forma. Quizás ni siquiera el color azul sea igual para todos. Por eso, es imposible ver el mundo de forma objetiva. A veces nuestra mente crea historias imposibles que van más allá de la realidad. Pero, ¿qué es la realidad?

La realidad no es divertida, y afortunadamente no es lo único que tenemos. La realidad no existiría sin la fantasía, sin sueños imposibles, sin imágenes inventadas. La realidad es necesaria, y debemos saber que está ahí, pero hay que saber mezclarla con lo imaginario para conseguir soñar despiertos sin llevarnos decepciones.


Soñar no es gratis. Soñar pasa factura, pero debemos aprender a tener sueños posibles, y sueños imposibles, y aceptar que algunos se cumplirán y otros no. Nuestro objetivo debería ser evitar que desaparezcan, aceptando que quizás un sueño pueda transformarse en otro.


Ser realista es saber que todo puede pasar, aunque parezca contradictorio.
Ser realista es caminar por la calle en silencio, oyendo coches y tus propios pasos. Es dar respuestas corrientes. Es levantarte por la mañana, desayunar, lavarte los dientes y cerrar la puerta. Es ver la televisión mientras comes. Es ir a tu habitación, apagar la luz y meterte en la cama. Divertido, ¿verdad? Ser realista sólo es la vía fácil, el requisito mínimo para sobrevivir.

Soñar entraña muchas más complicaciones. Es arriesgarse a sufrir, es imaginar que este verano te besarán en la playa, aunque sepas que ni siquiera verás el mar. Es imaginar que mañana cogerás un vuelo a París aunque no tengas dinero ni para coger el autobús.
Soñar es caminar por la calle al ritmo de la música que estés escuchando, creando una historia en la que tú eres el protagonista. Es decir cosas que sólo has oído antes en una película (y probablemente cuando las digas te parecerás a ti mismo un poco estúpido, pero debes saber que, si es lo que sientes, así harás feliz a quien te escucha). Es levantarte después de que el despertador haya sonado quince veces porque tenías la esperanza de estar menos cansado. Es ver la televisión abrazado a alguien, o imaginando que lo haces. Es ir a tu habitación y quedarte media hora más escuchando un poco de música, o la voz de esa persona que te hace sonreír. Es apagar la luz y no poder dormir, porque sueñas despierto. Es romper tus propias reglas.


Es verdad que algunos sueños sólo traen problemas. Tu mente va creando una historia tan grande que no podría ocurrir ni en el mejor largometraje de Hollywood. Lo irónico es que queremos una historia única, pero basándonos en historias que ya conocemos. Y lo que la mayoría desconoce es que los momentos que te arrancarán una sonrisa en el futuro serán aquellos que nunca soñaste. Una situación que no tenía cabida en tu mente. Eso es lo que hay que buscar. Sueños que nunca antes has soñado. Sentir de forma que no encuentres el adjetivo adecuado, porque ni siquiera se acerca a lo que sientes en realidad. No hace falta imaginar imposibles, sólo hacen falta ganas de hacer, como dijo Jack Dawson, que cada día cuente.


Soy una soñadora, lo sé.


lunes, 25 de abril de 2011

Who am I?

Es, quizás, la pregunta más importante de todas las que te harás a lo largo de tu vida. ¿Hasta qué nivel influyen otras personas en cómo eres? ¿Habrá alguien que tenga la capacidad de transformarte en otra persona? ¿Puedes ser quien quieras?

Es verdad que al principio son los demás los que intentan que seas de una forma. Pero si nadie nos dijera nunca cómo tenemos que actuar, no seríamos nadie. No podemos evitar escuchar lo que nos dicen.Sin embargo, llega un punto en el que te haces la pregunta. ¿Cómo soy yo? Siempre sabemos definir a los demás, pero cuando tenemos que hacerlo con nosotros mismos, nunca parece claro, y la causa no es otra que la opinión del resto del mundo.
Está bien que los demás te digan cómo creen que eres, pero tienes que tener claro si tienen o no razón. A veces, te dirán la verdad, y la verdad duele. Por eso no les creerás. Pero quizás, después de unos años, te darás cuenta de que no estaban nada equivocados. Otras veces, te dirán cosas que serán mentira, y curiosamente, estas son las cosas que creerás inmediatamente, porque a veces la mentira parece mucho más posible que la realidad.
Para averiguar quién eres, no puedes buscar en el pasado, y tampoco adivinar el futuro. Eres lo que eres hoy en día. No es lo que fuiste ayer. Puede que ahora seas el resultado de las cosas que hiciste, pero no puedes culparte por no ser el mismo, o bien por no haber sido otra persona. Tampoco eres ahora lo que serás mañana, por eso no intentes hacer cosas teniendo siempre previsión de futuro. A veces es mejor intentar ser felices ahora, porque cabe la posibilidad de que mañana no podamos serlo.


Though I’m not saying I’m very fond of Carpe Diem lifestyle, because there are some things you have to think about. But not too much. Sometimes, your heart tells you there are things you have to do. You feel deep down something that makes you move forward, because that thing in front of you draws an automatic smile you cannot control.

Sometimes, people make you change so much you don’t even know yourself. But remember that, after a while, you always get back to who you really are.
Don’t try to stop yourself. If you do things you need to, then you don’t have anything to regret. You don’t have to be perfect and develop a perfectly harmonious personality. In fact, most of us are contradictory, but that’s part of what being human is.

Just try to find that person inside you that makes you feel comfortable. When you do it, you’ll know you’ve found yourself.

miércoles, 13 de abril de 2011

Friends Will Be Friends.

La vida está plagada de encuentros fortuitos.
Algunos de ellos se recuerdan más que otros. Algunas de esas personas se recuerdan más que otras.
A veces, en cuanto conoces a alguien, tienes la certeza de que va a ser especial para el resto de tu vida. Quizás es porque te sonríen, porque les oyes hablar, porque hay algo que hace que te sientas bien con ellos.
Mis recuerdos me hacen sonreír la mayoría de las veces cuando salen a flote y de pronto viene a mi cabeza una imagen, una frase, un momento... puede que lo acabe de vivir o que lo haya vivido hace años, pero nunca se me olvida para siempre.
Cada vez que me acuerdo de mis clases de bachillerato, cuando aún no sabíamos qué hacer con nuestra vida, no teníamos que pensar demasiado e ir a clase resultaba fácil, una sonrisa me cruza la cara. ¿Por qué? Tuve la oportunidad de conocer a mucha gente, aunque en realidad ya conocía a todo el mundo.
Muchas de esas personas me transmitieron la necesidad de ser recordadas. Desde primera hora de la mañana ya me hacían reír, y no paraba hasta que volvía a casa. Me reía tanto que lloraba. Gente alucinante, que tenía muchas cosas que decir al mundo. Y a veces tenía impulsos, y quería saber más de sus vidas, porque cuando alguien te importa necesitas saber cada detalle que le ha llevado a ser como es.
Pensé que al marcharme del colegio, las cosas nunca serían igual. Y no me equivocaba. Pero estaba segura de que no conocería a nadie que me hiciera reír de igual forma. Al fin y al cabo, tan sólo éramos niños sin demasiadas obligaciones, a los que nos daban las cosas hechas, los deberes apuntados y los exámenes planeados. Esa época se fue.
Siempre he pensado que me encantaría ir un día al colegio, y sentarme en mi sitio con mi clase de siempre, dar una clase cualquiera y volver a disfrutar. Pero, como ya he dicho en alguna ocasión, lo pasado se queda en el pasado. Ya fue, ya no volverá, lo disfruté como pude y aunque me supo a poco, fue bastante para hacerme feliz.
Sin embargo, por supuesto, me queda gente con la que aún puedo hablar y reírme, y recordar anécdotas de cuando teníamos diez años.

Me equivocaba si creía que no iba a encontrar a nadie que considerara especial, a nadie que me hiciera reír igual en estas clases que son ocho veces más grandes. Hay mucha gente que merece la pena conocer, y estoy orgullosa de conocerlas hoy, porque sé que en algún momento me sacan una sonrisa, y me hablan, y me hacen hablar.

Y he vuelto a llorar de risa. Día sí y día también.

Gracias. A todos.

jueves, 31 de marzo de 2011

A life guide

Queremos ser felices como sea. Bien, después de leer mil pautas para ser feliz, me quedo con la mía propia. Seguro que le faltan mil cosas, pero aquí está lo básico que te recomendaría para levantarte y acostarte con una sonrisa.

Da tantas oportunidades como el corazón te permita.


Escucha un mínimo de media hora de música al día. Túmbate a escucharla, relájate. Ponte de pie y baila esa canción que se te pega tanto. Cántala. Sonríe mientras lo haces.


Abre tu corazón de vez en cuando y con las personas adecuadas.


Ríete de ti mismo. Mucho.


Quiérete. Vas a pasar mucho tiempo metido en ese cuerpo. Con una sonrisa siempre se está más guapo. Mírate en el espejo. Mírate bien. No estás mal, ¿verdad? No tan mal como crees.


Ríete de casi todo. Procura que tus desgracias no lo parezcan. Cuenta anécdotas, aunque te dejes en ridículo a ti mismo.


Ponte serio de vez en cuando, sólo para temas que de verdad lo merezcan.


Disfruta de cada cosa que te pase.


Ponte nervioso, y no intentes tranquilizarte. Eso es señal de que algo emocionante va a pasar.


Intenta que cada día sea especial por algo.

Arriésgate. No hagas de tu vida una rutina.


Haz lo que te apetezca. Siempre. Aunque debes tener metas, y no siempre el camino va a ser el que tú quieres. Pero intenta que te apetezca.


Toma decisiones tontas. Cuando, más tarde, a tu cerebro le dé por pensar la idiotez que has hecho, ignóralo. Si lo hiciste, es porque querías.


Llora cuando lo necesites. También está bien limpiarnos los ojos de vez en cuando.


Descubre a cada persona, descubre lo que piensan y cómo son.

Haz sonreír a todo el que puedas. Obliga a alguien a que sonría. Aunque para ello tengas que poner cara de payaso.


Dalo todo en cada beso. Como si fuera la primera y la última vez que besas.


Mira las cosas desde otro lado, como si nunca antes las hubieras visto. Valora su belleza, como si no fueran a estar ahí siempre.


Mira a la gente a los ojos cuando te habla. Transmite emociones con tus propios ojos. Habla sin abrir la boca. Y consigue que alguien se dé cuenta.


Sueña despierto. No tengas miedo de tus sueños. No siempre lo que soñamos es lo que queremos de verdad, pero la imaginación siempre es una buena aliada contra la sencillez de la rutina.


Despídete con sentimiento. Dalo todo en un reencuentro. Echa a correr hacia alguien.


Di cosas bonitas de vez en cuando. Te sentirás un poco mejor.

Di cosas con doble sentido. Te sentirás un poco más listo, y un poco más sexy.


No intentes parecer perfecto siempre. Todos tenemos fallos. Equivócate de vez en cuando. Eso te hará mejor persona. Más real. Más cercano.

Equivócate hablando, y reconoce tu error con una sonrisa. Equivócate andando, cáete, resbala. Agárrate al de al lado y reíos como si lo estuvierais viendo en televisión.


Vete a la cama soñando despierto. Despiértate como en las películas, esperando un buen día y saltando de la cama. Si tienes que madrugar, levántate despacio, mírate al espejo y regálate una sonrisa a primera hora.


Gusta a la gente por cómo eres en realidad. Di cosas incoherentes, de ésas que se te pasan por la cabeza y no dirías en voz alta.


Da un abrazo de vez en cuando. De los de verdad. De los que te llenan los ojos de lágrimas porque has sentido que son sinceros.


Sé pesado. Sé muy pesado. Si te apetece decirlo, dilo. Si te apetece hablar, habla. Si quieres llamar, adelante.


Haz visitas sorpresa. De ésas que sabes que van a gustar.


Si tienes un mal día, puedes no sonreír, pero no lo hagas esperando que alguien se dé cuenta y te pregunte. Tu decepción será aún mayor y estarás peor.


No te tambalees. No dudes demasiado. Camina seguro por la vida. Seguramente así tengas más resbalones, pero es un riesgo que hay que correr.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Let's get physical. Part I

Ya he dicho muchas veces que he cambiado.


A todos nos gusta criticar. Rectifico, normalmente a todas nos gusta criticar.
A mí no me gustaba, sólo lo hacía como acto reflejo. Y se repetía muy a menudo.
Cuando ni siquiera me planteaba empezar a pensar en ello, mis pensamientos insconscientes eran estos: las mujeres que salían en televisión, no eran tan guapas en realidad. Todas estaban operadas, maquilladas, peinadas y retocadas de forma que pareciera que eran perfectas. Aún así, yo siempre veía una nariz demasiado fea, unos ojos demasiado pequeños, unas arrugas delatoras, unos dientes torcidos, unas piernas demasiado flacuchas, o unas caderas demasiado rectas.



No era la única que lo pensaba.
Casi todas las mujeres a mi alrededor pensaban igual.


¿Envidia? Es muy probable. Lo reconozco.






Pero cuando finalmente te miras al espejo de verdad, aprendes a ver a los demás a través de ese mismo espejo.

Y aceptas que estas chicas impresionantes, lo son. Y dejas de sacarles fallos, porque son tan normales como tú. En todas estas fotos aparecen como tú podrías aparecer. Ellas son guapas, y punto. No hay truco. Quizás un poco, pero aunque la mona se vista de seda...


Y ser normal no significa tener fallos, sólo que nadie es perfecto.

El aceptar que alguien es guapo no hace que tú seas menos, que es uno de los miedos de las mujeres.

Se valora tanto el aspecto físico que esto se ha convertido en una competición que sobrepasa las barreras de lo cívico. Y por eso pensamos que tenemos que ser inflexibles con aquellas que puedan ganarnos terreno.

Anyway, this is just the beginning. I still have this horrible tendency to say bad things about these girls. They are awesome, and I know that, but it's not fair when people tend to overestimate them.
It's hard to accept that there can be a lot of girls that are way better than you, but...wait...

...regarding physical beauty, no one's better than the other.


You can be perfect, even if you don't have blue eyes, big breast or thin waist.


And, of course, the appearance is just the start. Then it comes the hardest part, the inside.



To be continued...
P.S.: photos of Scarlett Johansson, Megan Fox, Adriana Lima, Jessica Alba and Katy Perry looking just fabulous.

jueves, 10 de marzo de 2011

Just... don't!

Para los que son más de ver que de leer, os resumiré de qué va a ir esta entrada: dar por hecho cosas es un desastre.

Bien, tras este aceptable resumen, voy a dejar aquí la que creo que es la mejor conversación de la última película que he visto, y que más tarde diré cuál es:

-No estoy acostumbrada a preseguirte. Hija, mírame, por favor. He hablado con la señora Jones, no habrá divorcio. Siempre hay un pequeño periodo de adaptación. Le he asegurado que lo intentarás durante un año.
+Mira esto, madre.
-Spencer también lo intentará. Según su madre, está muy afectado, deberías llamarle.
+Está sonriendo. ¿Crees que es feliz?
-Lo importante es no decírselo a nadie, Elisabeth.
+Parece feliz. Así que qué importa.
-Los trapos sucios no se lavan en público.
+Me gustaría decirte algo. No todo es lo que parece.

Sí, vale, es un poco conversación de besugos (con B), pero me gustó y punto.

Para empezar, pondré un ejemplo, no sé si muy ilustrativo, pero espero que valga.
Después de unos días sin poder utilizar el corazón, al final me acostumbré y cuando ya lo podía usar, no lo hacía.

Y sí, hablaba de mi dedo, para aquellos que ya dábais por hecho que me había puesto sentimental, como siempre.

Por tanto: dar cosas por hecho está mal. Yo no debería haber dado por hecho que ya no podría utilizar mi dedo, y vosotros no deberíais haber dado por hecho que yo hablaba del corazón.

Cuando asumimos cosas sin más, ya esperamos que todo ocurra porque sí, que fluya y que surja automáticamente.

La gente famosa da por hecho que sus fans siempre van a seguir ahí, aunque no se molesten en dirigirles la palabra. Los estudiantes damos por hecho que, sólo porque alumnos de otros años nos hayan dicho que en esa asignatura se aprueba fácil, vamos a aprobar sin hacer casi nada. Tampoco se puede dar por hecho el amor (que se lo digan a Adam Sandler en "50 primeras citas"), ni una amistad, ni que la familia siempre esté ahí.

When you start taking things for granted, you start planning your life. You start thinking that it's always gonna be that way. Of course, some things just don't change, even if you try. But some others aren't always the same. You cannot know if something's gonna be good or bad, just guided by your instincts, not even by things that others tell you. You never know until it's happened.

So... does that mean you can do nothing to change destiny? There's no safe plan for the future, but you can always do something. The only thing I know is that you shouldn't be there, complaining about the future, or just assuming things are gonna be bad. That's not living healthy!


P.D. La película es "La sonrisa de Mona Lisa". Y en mi escena favorita, también di por hecho que iba a pasar algo que en realidad resultó ser lo contrario. Me encantó ese abrazo inesperado que prometía ser un guantazo en toda regla. Maggie Gyllenhaal estuvo genial, fue toda una lección de amistad.


lunes, 7 de marzo de 2011

Be a Freak

Yo antes no era así. De verdad, era lo que se considera una persona normal. Pero, afortunadamente, ahora me estoy convirtiendo en una freak. Y no me gusta, me encanta.
No es que esté mal ser normal, pero a veces hay que cambiar de perspectiva frente a la vida, hay que tomársela con otro aire, hay que... ser un poco friki.

Ya sé, ya sé... todos somos freaks de algo en particular. Algunos fueron freaks de Pokémon, otros prefirieron Digimon; algunos son freaks de la Coca-Cola, de Star Trek, de la Play, o de la Blackberry. El caso es que todo el mundo sabe mucho de una cosa en particular. Personalmente, yo cuando encuentro algo interesante, me dedico a investigar todo sobre ello, y me crea una adicción deliciosa.
Ser freak es bueno. He establecido tres grupos distintos de freaks que triunfan:



-El freak por naturaleza. Es aquel que es así y no le importa, aunque quizás es demasiado freak, incluso para los freaks. Aún así, suelen ser sorprendentemente graciosos, aunque se necesita un sentido del humor distinto al de la gente normal para poder reírse, a.k.a Sheldon Cooper.





-El freak exhibicionista. Este tipo de freak se aprovecha de su situación de freak para exhibir su excentricidad, apostando fuerte en cada cosa que dice y hace, por lo que la mayoría de las veces resulta muy convincente y a veces consigue crear moda, a.k.a Mrs. Lady Gaga.





-El freak oculto. Muy gracioso, pero a primera vista no parece freak. Las dudas se disipan cuando comienza a bromear, o cuando encuentras en su casa una estatua de un soldado imperial, como es el caso de Barney Stinson.






Yeah, ok, I know they're not real. Sheldon and Barney are only characters, and Gaga is just a facade. But they are role models for the rest, so they can make other people become a little freak, although not to that level.

I've recently realised I don't wanna be normal. After a while, it becomes really boring. How to be a freak, that's a question I can't answer, although my big changes consist on playing Call Of Duty, watching Star Wars, knowing the existence of most of the freakest videos, and looking for weird information about all of this.

I want you to hear this song that's been in my head since the last 2 weeks. I can't stop singing it, and it really makes me stand up and dance to it. Because I know I'm on the right track, baby, I was born this way...




Just be a freak!

miércoles, 23 de febrero de 2011

Models and mortals.

Sí, he estado en Cibeles Madrid Fashion Week.
He descubierto que me gusta más de lo que pensaba. Mucho más.

Sin embargo, el mundo de las modelos da que pensar. Mientras observaba las caras de las modelos mientras desfilaban, con esa expresión tan... inexpresiva, me di cuenta de que las modelos nunca serán como la gente normal. Por mucho que queramos o que nos empeñemos en pensar que en realidad son corrientes, no lo son.

Creo que debe ser una profesión tan distinta, atrayente, dura, frívola y superficial que no se puede ser muy normal si se quiere ser modelo.
Eso sí, me encantaría poder desfilar alguna vez (tengo a veces ese afán de protagonismo extremo), aunque no creo que mi impresionante estatura me lo permita.



I guess models can't be too human, because if they did, we could all compare ourselves to them. Anyway, I felt what is like to be a model, because I didn't eat until I arrived home, and that was too late for lunchtime. They can't be human. And if seeing one of these girls feels unreal...

...imagine seeing one of these...



It is just impossible.

Pero eso es otra historia, y será contada en otra ocasión. Prometido.

sábado, 12 de febrero de 2011

Bad Day?

Incluso yo, que siempre apuesto por las sonrisas, tengo mis días malos.
A veces, en estos días malos, cosas que te harían reír a carcajadas te hacen llorar.
Parece que cuando te levantas con el pie izquierdo, nada puede salir bien. Es más, la cosa tiende a empeorar a medida que el día va pasando.

Tengo una teoría (para variar).

En realidad no es mía. Hace bastantes años (de hecho, ni siquiera sé por qué lo recuerdo) mi tía me dijo que cuando te ríes demasiado, después a cambio tienes que llorar lo mismo.
No es una perspectiva demasiado esperanzadora, ¿verdad? Pero a veces creo que tiene sentido. La risa y el llanto probablemente están más unidos de lo que creemos.
La gente suele abandonarse a ambos sin reparos, y normalmente es algo que, una vez iniciado, pocas veces se puede controlar si el sentimiento es demasiado fuerte.

Although I reckon that's mostly female character. The Y chromosome is too shy to show its feelings in public.
Anyway, sometimes we overthink, and sometimes we just feel without thinking.
And sometimes it occurs that either thinking or feeling make us give up on our fondest wishes.

Not my case.

Yo estoy hecha para soñar.

(Aunque también doy demasiadas vueltas a las cosas, para qué engañarnos).

sábado, 5 de febrero de 2011

Why so serious?

Un buen amigo mío dice que la gente, hasta que demuestre lo contrario, es gilipollas (perdón por el palabro).
Bien, yo añado una matización: la gente es borde por naturaleza.
He intentado buscar sinónimos, pero nada describe mejor a este tipo de personas que la palabra "borde".
Es gente que puedes encontrarte en cualquier lugar y en cualquier momento. Gente que parece dispuesta a mirarte mal desde que se levanta por la mañana. Gente que no te sonríe ni aunque te pases media hora sonriéndoles.

Es deprimente.

Pero si hay algo peor que la gente borde en cualquier lugar, es la gente borde trabajando de cara al público. Es algo que jamás entenderé. ¿Por qué, si eres tan antisocial y tan poco te gusta interactuar con la gente, te pones a trabajar de recepcionista, atención al cliente, dependiente, actor, cantante o lo que sea que tenga que ver con la comunicación cara a cara?

Voy a secretaría, y me tratan como si estuviera loca o como si fuera idiota.
Voy a la papelería y me miran como diciendo "no me apetece absolutamente nada encuadernarte esto, y me encantaría que te fueras a otra papelería".
Veo entrevistas a actores que están deseando largarse a sus casas y contestan con un tono aburrido.

¡Pues oigan, perdónenme por todo!

Esto es penoso. La gente no se da cuenta de lo beneficioso que es para el alma tratar bien a otra gente.



(A pesar de todo, me lo encuadernó y quedó demasiado bien como para guardarlo sólo en mi cabeza).

I know I've been too persistent with the smile thing, but I want you to realize that it really is important. You feel a lot better if you laugh and smile more often. Although maybe it only happens to me and I'm generalizing. I always smile at people, but just because if I don't, I feel really bad. My body needs my smile to feel more comfortable, and the thing is, it makes the other person comfortable too.

Of course, I'm not saying a person can't be nice without smiling. You don't really need to smile, because the real thing that tells the other person if you're nice or not, is the look in your eyes. The solution: just tell your heart to smile.

martes, 18 de enero de 2011

What if...

A veces me imagino qué hubiera pasado si hubiera hecho una cosa distinta de la que hice en un momento determinado de mi vida. ¿Y quién no lo ha pensado?

No estaría mal tener una máquina que nos mostrara qué hubiera sido de nuestras vidas si hubiéramos elegido la otra opción, el otro camino.
¿Seríamos más felices o menos de lo que somos ahora?


La respuesta es: nunca lo sabremos.


Lo mejor de todo es que aunque intente deducir qué hubiera pasado, no puedo, porque quizás si hubiera aceptado ese viaje a Canadá ahora sería mucho más extrovertida, menos tímida y seguro que sabría orientarme (y esto último me sería muy, muy útil); pero quizás tampoco tendría muchos de los valores que tengo, y que posiblemente adquirí en ese tiempo.
Quizás todo habría pasado de todos modos, de la misma forma y ahora estaría en la misma situación. O quizás no. Demasiados quizases.


Yo creo que al final no he salido tan mal parada. Y pienso que mi vida es como debería ser, porque yo tengo en mis manos el poder de guiarla. Casi siempre, claro.


So, you wonder what could have happened if you didn't say those words. It doesn't matter anymore. Now you can't change the past. Of course, maybe if you said 'no' or 'yes' that time, your life would have been a lot different, but that is not your life. Your life is what you did, no matter if it was wrong or right. If it was a mistake, hey nobody's perfect!

Some mistakes will probably be the best things that will happen to you. Sometimes, uncontrolled situations turn out to be the kind of things you remember with a smile on your face.

jueves, 6 de enero de 2011

Back to the 90s.

En la primera entrada del 2011 quiero hacer un viaje al pasado, a nuestro pasado, ya que hoy han venido los Reyes Majos. Un viaje a la niñez, esa edad en la que no hacen más que obligarnos a pensar en nuestro futuro con incesantes "¿y tú, ¿qué quieres ser de mayor, niña?", y decíamos cualquier cosa que habíamos oído en la televisión. Esa época tan feliz, tan libre de obligaciones... quién pudiera volver, ¿verdad?

Pues no. Lo siento, no soy de esa clase de personas.
No soy de las que piensan "ojalá fuera otra vez una niña para jugar todo el día sin preocuparme de nada". ¡Es una estupidez! ¿No se da cuenta la gente de que entonces tendríamos que volver a empezar el colegio otra vez, y por tanto estudiar el doble?
Sin embargo, lo que sí me gustaría es que volvieran a hacerse películas de Disney como las de antes. El Rey León, Aladdin, La Bella y la Bestia... está claro que Disney ya no es lo que era.


Anyway, we shouldn't be stuck in our childhood. Childhood is a good time, that's for sure, but everything comes and goes. If we were kids forever, we would end up tired of playing because that's the only thing we would do. We need to grow up. Go to the next level. Find what we want to be in our lives. And enjoy the present.
Of course, we can always look back to the past and smile, but not missing it, just remembering it.



Come on! It's Christmas time!