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martes, 23 de agosto de 2011

"A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo. Nunca se les ocurre preguntar: '¿Qué tono tiene su voz? ¿Qué juegos prefiere? ¿Le gusta coleccionar mariposas?'. Pero en cambio preguntan: '¿Qué edad tiene? ¿Cuántos hermanos? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre?'.

Solamente con esos detalles creen conocerle."


El Principito.

Porque siempre se nos olvida recuperar esa esencia de niños que nos permite soñar.


viernes, 19 de agosto de 2011

Caresse sur l'océan.

Siempre intentamos recordar caras, voces, palabras... Pero en mi opinión, una de las cosas más importantes es el tacto.

¿Cómo olvidar una caricia? Ese tipo de caricia que te pone la piel de gallina, ya sea en el brazo, en la cara, en la espalda...

Y si son tan esenciales para mí es por la sonrisa que se está empezando a dibujar en tu cara cuando lees esto. Ahora cierra los ojos y recuerda los abrazos. Los besos. Las caricias. Cuando realmente sientes algo por alguien, se nota en el tacto.

domingo, 14 de agosto de 2011

Summertime.

Perdón. Olvidaba que es verano. Prohibido pensar.

Esta es la estación del calor, de mojarse, de bailar y cantar cada vez que suena una canción. De no ponerse pantalones largos.

Pero, sobre todo, es la estación de las solrisas. Sí, solrisas. Y a mí me encantan.


jueves, 11 de agosto de 2011

Antídotos.

¿Cuál diríais que es la antítesis del amor?

Yo siempre había pensado en el odio. Sin embargo, hoy he leído que algunos expertos consideran que es el miedo. Mirándolo así, tiene lógica.

Y aún más lógica tiene que yo no lo vea sentido al amor por el miedo, ya que es igual de ilógico que el miedo al amor. Las antítesis no deberían relacionarse de esa forma. Aún así, puedes aprender de alguien que sea opuesto a ti; es más, es necesario. Un punto de vista radicalmente opuesto puede cambiar el resto de tu vida. Puede enseñarte la otra cara de las cosas. Te ofrece otra alternativa.

Y así, a la hora de elegir, creerás que sabes lo que dejas atrás. Aunque en realidad nunca tendrás la certeza de que sea así. Esta inseguridad que da vida al miedo es parte de nosotros. Lo único que podemos hacer es contrarrestarlo. Y ya sabemos cuál es su opuesto.