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domingo, 22 de enero de 2012

Choose.

Existe un momento del día que me resulta curioso. Algunas veces es el mejor, y otras sólo sirve para que la felicidad sea mayor después.

Es ese momento en el que despiertas. Cuando aún crees que lo que has soñado es real. Cuando lo confundes todo. Pero, sobre todo, cuando aún no sabes nada. 

No eres consciente de lo que pasó el día anterior, de si hay alguien más en tu cama, o a veces ni de dónde estás. 

Aún no te da tiempo a sentir el dolor de la discusión de anoche, de aquello que tanto te conmocionó o del examen que te espera. No te duele nada, ni por dentro ni por fuera. No te acuerdas de que estuviste enfermo el día anterior, de que te rompieron el corazón o de aquella decepción tan grande. 

En ese minuto, segundo o centésima de segundo, no sabes lo feliz que eres hasta que de pronto tu cerebro decide conectarse otra vez al mundo. 

Sí, ese momento está muy bien. Pero prefiero el otro tipo de momento.



En el que no recuerdas que te dijeron "te quiero", que leíste ese mensaje antes de dormir o que te reíste tanto que te dolía la mandíbula (y volverá a hacerlo, pero en ese instante, recuerda, aún no sientes nada). Aún no sabes que no tienes voz, que te la dejaste cantando. No te acuerdas de la ropa que te compraste, de los regalos que te hicieron o del viaje que planeaste la tarde anterior, o de la genial idea que se te ocurrió (y que apuntaste, menos mal) antes de cerrar los ojos. 

Y en ese minuto, segundo o centésima de segundo, no sabes lo feliz que vas a ser cuando de pronto tu cerebro decida conectarse otra vez al mundo. 

Los dos instantes son iguales. Los dos están vacíos. Y, sin embargo, cuánto significa uno y qué poco significa otro... 

Esos momentos están determinados por lo ocurrido en el pasado. Hoy también formará parte del pasado cuando abras los ojos mañana. Hoy puedes elegir qué clase de instante quieres vivir cuando te despiertes. 

3 comentarios:

  1. Deberías indicar que tu texto solo sirve para los sabados o domingos, o en todo caso las vacaciones. Porque mi forma de despertarme de lunes a viernes con el despertador no es que sea muy placentero jajaja

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    1. Eso es verdad, aunque yo a lo que hago de lunes a viernes no lo llamaría "despertarme", lo llamaría "levantarme sin actividad cerebral cual zombie". Bueno, de lunes a miércoles. =)

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