Followers

martes, 22 de mayo de 2012

Reflections.

Sí, todo eso de "ser uno mismo" está muy bien...

Pero la verdad es que lo bueno es que te cambien. Que cambien tus hábitos, tu forma de hablar: Que lleguen y se lleven de un plumazo tus verdades más universales, tus miedos irracionales y a cambio te inyecten sus canciones preferidas, sus manías más detestables y pinten tus sueños con su color preferido.

Pero toda acción tiene su reacción, y a veces, con suerte, cuando alguien te cambia, también tú cambias a ese alguien. Y lo cierto es que, por mucho que nos cueste admitirlo, somos bastante egocéntricos y nos encanta ver que hemos conseguido tatuar pequeñas cosas en el otro.

Tatuar. Eso leí una vez. Que todos vamos dejando tatuajes en  los demás. Y de eso se trata. No sé por qué está tan mal visto eso de que alguien no te deje ser quien eres. ¿Quién eres? No eres más que el resultado de lo que son tus padres, tus amigos y las otras personas a las que aprecias o admiras. Así que, en realidad, ese es el objetivo. Ser el reflejo de lo que quieres, y verte al mismo tiempo reflejado en ello.

Es así. Cuando no puedas cambiar a alguien, entonces sabrás que no has merecido la pena en su vida. Y quien te cambia es quien debe quedarse, si no es en tu vida, al menos en tu corazón.

jueves, 10 de mayo de 2012

Real or Not Real?

Mis pesadillas suelen ser siempre que te pierdo, así que estoy bien cuando me doy cuenta de que estás aquí. Me acuerdo de todo sobre ti. Ojalá pudiera congelar este momento, aquí y ahora, y vivir en él para siempre. Te quiero. Nos tenemos el uno al otro. Siempre. Me quedaré contigo. Si tú mueres y yo vivo, no me queda nada aquí, tú eres toda mi vida.


Sé que los libros conducen a las personas hacia otros lugares, a vivir otras vidas, otras historias y otros sentimientos. Se escriben para que imaginemos. Pero todas esas frases, todas esas palabras... ¿de dónde han salido?

¿Se inventaron para crear la ilusión de que pudieran pronunciarse en la vida real? ¿O salieron de alguna experiencia verdadera, de alguien que escuchó todo eso realmente? Dada la poca cotidianidad con la que las pronuncio o escucho, me quedo con la primera opción.

Cuando una de estas frases de cuento aparece, normalmente nos sorprende la magia que contiene. Cuando las oímos en el mundo real, son tan mágicas que no creemos que sean ciertas, ya que vivimos con la certeza de que todo acaba, y un "para siempre" nos desconcierta en este mundo efímero. Porque, ¿acaso existe alguien que haya podido amar a  otro alguien para siempre, sin ser un personaje ficticio? Y ahí es cuando mezclamos conceptos. Creemos que puede ser posible, sólo porque una persona ha dicho "para siempre" y lo ha cumplido. O ha dicho algo realmente bonito y de verdad lo sentía. O al menos eso hemos leído, porque esa persona no existe en otro sitio que no sean páginas de un libro.



Pero podría hacerlo, ¿verdad? Podría vivir en este mundo y sentir esas cosas. Y así los cuentos se van apoderando de nuestras vidas. La realidad, sin embargo, es que escuchamos versiones suavizadas de esas palabras, sin la fuerza de la magia con la que fueron creadas.

Quizás esas frases no están hechas para escucharlas, sino para verlas y sentirlas. Porque sabemos que en ese mundo, se dicen de verdad. Los actos concuerdan con esas palabras. Realmente esa persona se interpondrá entre tú y una bala para salvarte.

Quizás todo es más bonito cuando se lee. Después de todo, también yo escribo cosas mágicas, y es difícil que las diga en voz alta.