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martes, 26 de marzo de 2013

The One.

No importa cómo seas. No importa cómo crees que eres, porque cuando llega ese alguien, entonces lo cambia todo. No importa si pensabas que preferías besos a abrazos o si odiabas aquel lugar. Llega alguien, y te cambia, y tú le cambias a él o a ella. Ésa es mi teoría. Ésa es la teoría que venden las películas, los libros y todas las series que veo. Blair hace que Chuck se duerma abrazado a ella. Hannah hace que Adam salga en pijama y vaya corriendo hasta su casa, y tire la puerta abajo sólo para ver si está bien.





¿Y qué pasa cuando esto no ocurre en la realidad? 
¿Qué pasa si no eres ese alguien para nadie? 
La ficción exagera, sí, pero lo básico permanece. 
Y quizás es porque has encontrado a alguien que no cambia de opinión tan fácilmente, pero quizás... quizás es que tú le has encontrado, pero él no te ha encontrado a ti. 
O quizás todo se trate de encontrarse y no cambiar, no cambiar en absoluto al otro y sentir que no hace falta hacerlo para saber que es él. 

domingo, 17 de marzo de 2013

No shades of grey.

Todas las páginas sobre grafología, muchos de los horóscopos que he leído, y los test de personalidad que he hecho, casi siempre me dicen que soy una persona equilibrada y que sé controlar las emociones.

Pues es mentira. Qué decepción que un horóscopo mienta, ¿verdad?
No soy gris. Siempre me había parecido que lo era y que nunca las cosas son blancas o negras. Pero así es exactamente como son. Tengo momentos negros y momentos blancos. Claro que, para pasar de uno a otro sí que existe una transición, pero como toda transición, es rápida y existe sólo para llegar al otro extremo. 

Y sí, nunca todo es completamente blanco o completamente negro. Es cierto que, como dice Mario Benedetti, siempre hay algo de tristeza en los momentos más felices, al igual que siempre hay un poco de alegría en los peores días, pero nunca se ven como grises. Si ese día ha sido un día negro en su mayoría, entonces no podrás ver los pequeños momentos blancos, y viceversa. 

Por eso creo que soy una persona de extremos. Cuando un libro me gusta, entonces no paro hasta que lo termino; y si no te quiero, no te quiero más. Puedo ser la persona más feliz del planeta, y al segundo siguiente dejar de serlo por una simple frase. Mi escala de grises es muy limitada, pero eso es lo que le da sentido a todo. La vida no debería ser equilibrada. Puede que si la observes de lejos te parezca gris, pero en realidad está compuesta de tonos blancos y negros. Cuando estás cegado por la ira es imposible que veas algo bueno, y cuando estás feliz prefieres no pensar en todo lo que va mal. 

Vivir a medias, vivir en gris sólo es aferrarse a lo racional sabiendo que, por supuesto, lo irracional acabará ganando la batalla.